Algunos dicen que “nada se pierde, todo se transforma”. La empresa T-Plak hace realidad esta premisa al utilizar como materia prima básica el desecho industrial no contaminado de envases de cartón prensado y aluminio (Tetra Brik), el mismo que se usa para contener vino, leche, puré de tomates y otros productos.

Esta empresa pilarense se dedica desde hace unos años a la producción de placas aglomeradas ecológicas. La fábrica de envases está ubicada en el Parque Industrial de La Rioja, y toda la merma de material, que por diversas razones no pudo ser utilizada es comprada por la compañía pilarense Rezagos Industriales SA, empresa madre de T- Plak, ubicada sobre la ruta 8, cerca del acceso a Presidente Derqui.

El procedimiento implementado en la Argentina fue exportado de Alemania, país con experiencia en este tipo de reciclado.

El arquitecto Norberto Cuttica, en diálogo con Pilar.com.ar explicó que “de los desperdicios que no se  reciclan en ningún otro lugar del país nosotros producimos el aglomerado T-Plak”.

El material del Tetra Brik está compuesto por foil de aluminio, polietileno y pasta de celulosa laminada con polímeros de difícil degradación natural que T-Plak, luego de un proceso de triturado  somete a altas presiones y temperaturas obteniendo lo que técnicamente se denomina multilaminado.

El producto final es una placa aglomerada impermeable, acústica, de gran dureza y muy versátil, que puede destinarse a los más variados fines, incluso para la construcción de viviendas.

“El aglomerado que se obtiene no se deforma con el agua, por lo que puede utilizarse para construir muebles de cocina resistentes como los de madera. Al ser un material no degradable con el tiempo e impermeable, se convierte en un producto con mucha proyección y futuro”, explicó el ingeniero Abelardo Dalul.

Si bien reemplaza a la madera en sus múltiples utilidades, tiene la ventaja de ser un material más económico y sumamente ecológico -cada placa de T-Plak equivale a un quebracho de 43 años-, de esta manera se colabora con la conservación de importantes especies arbóreas no sólo de nuestro país sino también de América del Sur.

La difícil situación económica por la que atraviesan las Pyme de nuestro país no permite el diseño y la puesta en marcha de grandes planes de marketing y difusión. Sin embargo, son grandes las esperanzas para este 2000 luego de un 1999 muy bueno, en el cual se abrieron muchas perspectivas para crecer. Con una planta de 25 personas, Rezagos Industriales tuvo una facturación total de 120 mil pesos, mientras que T-Plak facturó 70 mil.

A pesar de los avatares, los objetivos para este año se basan en el armado de una planta al lado del Parque Industrial para instalar Rezagos Industriales S.A. y T-Plak. Esto permitirá montar más maquinarias para aumentar la producción diaria de 18 a 30 toneladas.

“Si logramos producir mayor cantidad con los mismos costos fijos podremos mejorar los precios y así incentivar más el uso de estas placas”, finalizó esperanzado Dalul.

 

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